El helado de jengibre es un helado de crema con un sabor fresco, aromático y con un ligero toque picante. El jengibre es la raíz de una planta del mismo nombre, que se usa fresca o en polvo, tanto en cocina como en repostería. En el helado se infusiona en la leche, y el resultado es un sabor muy diferente al de los helados más habituales.
Es un helado para los que buscan sabores menos convencionales: puede que no sea el favorito de los niños, pero a los adultos les encanta, sobre todo después de una comida copiosa o acompañado de un postre de chocolate.
Receta de helado de jengibre
Puedes encontrar raíz de jengibre fresca en verdulerías, supermercados y tiendas de especias. Elige raíces firmes, de piel lisa y beige claro, sin arrugas ni moho; por dentro deben ser amarillo verdoso.
Ingredientes (6 porciones)
- 150 g de jengibre fresco, pelado y picado fino o rallado
- 750 ml de leche entera
- 375 g de crema de leche (nata) para montar
- 100 g de azúcar (común o impalpable)
- 6 yemas de huevo
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Preparación paso a paso
- Infusiona el jengibre. Calienta la leche con el jengibre en una olla hasta que esté a punto de hervir. Apaga el fuego, tapa y deja reposar 30 minutos para que la leche tome todo el sabor.
- Cuela. Pasa la leche por un colador apretando el jengibre para exprimirlo. Descarta el jengibre y, si hace falta, completa con leche hasta tener 750 ml.
- Bate las yemas. En un bol, bate las yemas con el azúcar hasta que estén esponjosas y más claras.
- Templa. Calienta de nuevo la leche e incorpórala a las yemas de a poco, removiendo sin parar con una paleta de madera.
- Cocina la crema. Lleva la preparación al fuego bajo o a baño maría, sin dejar hervir, y revuelve sin parar hasta que espese y llegue a 82–84 °C (cubre el dorso de la cuchara). Retira del fuego.
- Enfría. Cuela, enfría sobre un baño de agua con hielo y refrigera hasta que esté bien fría (al menos 4 horas).
- Añade la crema. Bate la crema de leche a medio punto y mézclala con la crema fría con movimientos envolventes, hasta que esté bien integrada.
- Bate y congela. Pasa la mezcla por la máquina de helados siguiendo las instrucciones del fabricante y llévala a un recipiente para endurecer en el congelador durante 2 horas.
¿Cómo hacerlo sin máquina de helados?
Vierte la mezcla fría en un recipiente bajo y llévalo al congelador. Cada 45 minutos, durante 3 o 4 horas, bátelo con un tenedor o con una batidora de mano para romper los cristales de hielo. Cuando tenga textura de helado, déjalo endurecer 2 horas más.
Trucos
- Cómo pelar el jengibre: raspa la piel con el borde de una cuchara. Es más fácil y desperdicias menos que con un cuchillo.
- Más o menos picante: para un sabor más suave usa 100 g de jengibre, o déjalo reposar menos tiempo. Para un helado más intenso, deja la infusión 1 hora.
- Jengibre en polvo: si no tienes fresco, puedes usarlo en polvo. Empieza con 1 o 2 cucharaditas, prueba y ajusta, porque el sabor es distinto y menos fresco.
- Toque crujiente: añade al final jengibre confitado picado, o unas galletitas de jengibre desmenuzadas.
¿Quieres ver cómo se hace? Aquí tienes el vídeo:
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Preguntas frecuentes
¿A qué sabe el helado de jengibre?
Tiene un sabor fresco y especiado, con un toque picante suave que contrasta con la cremosidad del helado.
¿Con qué se sirve el helado de jengibre?
Combina muy bien con chocolate negro, frutas como pera o mango, tartas y pasteles de especias.
¿Cuánto dura en el congelador?
Entre 1 y 2 semanas bien tapado. Pasado ese tiempo pueden aparecer cristales de hielo.

